El Momento de Carreño: El español en Semis

© 2017 Billie Weiss/BNP Paribas Open

Para ser un especialista en arcilla, Pablo Carreño Busta ha encontrado su lugar en el cemento californiano. Con una victoria 6-1, 3-6, 7-6(4) sobre Pablo Cuevas, el español se metió en su primera semifinal ATP World Tour Masters 1000 en el BNP Paribas Open.

"Es una gran sensación", dijo Carreño Busta, No. 23 y tercero de su país detrás de Rafael Nadal y Roberto Bautista Agut. "Este torneo es uno de los mejores, no sólo de los Masters 1000 pero de todo el año y quizás uno de los más difíciles, porque todos los juegan, todos los Top 20 excepto Milos Raonic. Creo que es un gran resultado para mí".

Lo cierto es que el jugador de 25 años tiene muchas capacidades. Al igual que su compatriota Nadal, es capaz de adoptar un estilo de ataque en pistas duras, algo que ha demostrado en años recientes.

Carreno Busta
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"También me siento cómodo en estas pistas", dijo. "Me gusta la arcilla, pero los dos torneos que he ganado (Moscú y Winston-Salem) fueron en pistas duras (en 2016) y ahora estoy en semifinales acá. Creo que puedo jugar en todas las superficies".

Carreño Busta ha estado ocupado en 2017. Ahora está 15-6 en singles; 12-4 en dobles. Llegó a tercera ronda en el Abierto de Australia y final en Rio de Janeiro, perdiendo ante Dominic Thiem. Se podría pensar que está en riesgo de fatiga, pero es difícil descansar cuando se acumulan las victorias.

"Estaré en el Top 20 ahora", dijo. "Era mi objetivo al inicio de la temporada. Estamos en marzo y ya estoy Top 20, lo cual es una buena noticia. Pero debo seguir trabajando. Debo trabajar duro, porque no es fácil estar acá. Sé que si paro ahora, descenderé. Estoy feliz".

Además de sus títulos en pistas duras, llegó a otras dos finales el año pasado (Estoril y Sao Paulo) y aseguró su mejor ranking de fin de temporada en su quinto año de profesional (No. 30).

La mitad del cuadro de Carreño Busta se abrió antes de lo esperado tras las caídas del máximo favorito Andy Murray y Jo-Wilfried Tsonga. Así debe haber algún sentido de urgencia del español por aprovechar al máximo su oportunidad. Así debe recurrir a su fortaleza mental que ha incrementado con sus entrenadores Samuel López y César Fábregas.

"Trabajamos muy duro para estar concentrado todo el tiempo, ser agresivo, intentar dominar todos los puntos", dijo. "Claro que no es fácil, pero me han ayudado mucho este año y medio. Espero que las cosas sigan así. (El ex No. 1 del mundo) Juan Carlos Ferrero me ayudó mucho. Creo que estamos trabajando muy bien juntos, muy duro. Ahora estoy con mucha confianza".

De seguro necesitará esa confianza para el sábado en el Estadio 1 cuando se mida al tercer favorito Stan Wawrinka, ante quien está 0-2.